Hotel Mauberme
 
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Actividades para esta temporada

- Servicios del Hotel: 10 hab. dobles + 1 Suite, todas con baño completo
Secador de pelo
Desayuno (Buffet)
Calefacción por suelo radiante
Teléfono, TV y conexión a Internet (cable) en las habitaciones
Ascensor
Wi-Fi gratuito en salón
Bar-cafetería
Salón-estar con chimenea
Gimnasio
Guarda-esquís
Tienda de regalos
Caja fuerte en recepción
Terraza solarium
Parking cubierto
Tarjetas de crédito (VISA, Mastercard)
Mascotas permitidas

 
 
 
 
 
 
 
 

Artículo de Pilar Rahola http://www.lavanguardia.es

Enviado por: admin en Jueves, 18 Diciembre, 2008 - 02:08

Según parece Hvala significa "gracias" en esloveno. Aunque dudo mucho que la osa que estos días es perseguida, con profusión de medios, por el Pirineo catalán, tenga demasiados motivos para dar las gracias a los seres humanos.

En realidad, ¿puede darlas algún animal? El ser humano se ha convertido en una especie de virus brutalmente agresivo y violento, que destruye todo a su paso, entorno, vida, ecosistema... Nuestra capacidad de destrucción de la biodiversidad va pareja a nuestra falta absoluta de conciencia de lo que ello significa, y así vamos caminando por el planeta, dilapidando el patrimonio biológico que no nos pertenece.

Lo que está ocurriendo estos días en el Pirineo catalán con la osa Hvala es un triste ejemplo de esta jauría humana en la que nos hemos convertido, y donde
cualquier otra vida que no sea la de nuestra especie, es despreciada hasta la muerte. Resulta más que evidente que, en este caso, las víctimas de la violencia permanente han sido los osos, cuya persecución por parte de los cazadores,desde que fueron reimplantados, no ha cejado ni un momento.

A pesar del vocerío con que claman algunos responsables políticos de Val d'Aran, como el propio síndic Francesc Boya –el populismo siempre ha dado réditos a la política–, lo cierto es que el balance, según el detallado informe de Depana, es una auténtica vergüenza para el Pirineo catalán. ¿Hacemos el repaso? En 1997 la osa Melba fue abatida por un cazador, mientras estaba con sus tres cachorros. Uno de ellos también murió.

 




En el 2004, Papillón, el último representante de los osos autóctonos, fue también tiroteado y murió. Ese mismo año, la osa Canelle fue abatida cuando defendía a uno de sus osos del ataque de los perros de los cazadores. En el 2007, Franska murió atropellada, y en la autopsia se descubrió que estaba llena de perdigones. Y no hace más de un mes, el oso Balou fue tiroteado en otra batida, y desde entonces sobrevive herido.

Finalmente, nadie sabe qué pasó exactamente con el encuentro entre la osa Hvala –probablemente embarazada– y el cazador de Les, pero se sabe que se produjo después de una cacería de jabalíes, y que la información dada a la prensa es, en el mejor de los casos, muy sesgada. Como dijo Depana en su comunicado, "la reciente agresión responde a una reacción propia de miedo del oso, y en ningún momento a un ataque gratuito, porque, si fuera el caso, el oso no habría provocado heridas leves al cazador".

Ciertamente, como muestran todos los informes de seguimiento, los osos del Pirineo no han representado ningún problema para el ser humano, y su contacto, inclusovisual, ha sido prácticamente nulo.

Muy al contrario, el oso percibe la presencia humana mucho antes que nosotros, y siempre huye del contacto. En Cantabria, donde hay alrededor de 130 osos, no existe ningún problema. Está claro, pues, que todo el jaleo mediático que han montado desde el Pirineo, convirtiendo al pobre ósbru en una especie de peligro para la humanidad, responde exclusivamente a los intereses de los lobbies de cazadores, auténticos enemigos de su presencia en la zona.

Desde que el oso volvió a los Pirineos, después de haber sido cazado sistemáticamente durante siglos, fue el objetivo de estos grupos de presión cuya actividad cinegética intenta patrimonializar toda la zona. No se trata de que el oso sea un problema, que no lo es. Se trata de que perciben los Pirineos como un coto cerrado de caza.

A partir de ahí, la excitación se dispara. Hablan de la pérdida de actividad ganadera, como si el oso tuviera algo que ver en el hecho de que muchos ganaderos han dejado de ordeñar vacas, para ordeñar al turismo, mucho más suculento en estos tiempos. Aseguran que no es compatible su presencia con la del ser humano, y venden una película que sólo se puede comprar en el mercado de la demagogia.

Nada de ello es cierto. Porque, como se ha demostrado en todos los países donde el oso convive con el hombre, desde Cantabria hasta Eslovenia, desde Francia hasta Italia, desde Bulgaria hasta Alemania, etcétera, este no ocasiona ningún tipo de problema. Al contrario, enriquece la biodiversidad de las zonas donde convive y, por ende, enriquece su patrimonio natural.

Sin embargo, en la Catalunya pirenaica algunos parecen haber enloquecido. Gritando todos a una, cual Manelic de la tierra alta, "que viene el oso", han conseguido que se inicie una persecución contra la pobre Hvala, que, además de no ser legal –como demuestran las denuncias en los tribunales, por parte de Depana y Avalón–, es paradigmática -el alma salvaje que aún llevamos dentro. ¿O alguien duda de que el ser salvaje es el ser humano?

Lo peor no es la histeria desatada, lo peor es que la Generalitat haga suya esa histeria. Y además, aprovechando el Pisuerga, los voceros del miedo aseguran que es el momento de sacar al oso del Pirineo. ¿Por qué no piden que también desaparezcan los excursionistas, especie que tiende a ponerse altamente nerviosa cuando topa con una jauría de cazadores? Porque hay algo que no podemos olvidar y es que el Pirineo es patrimonio de todos, y no sólo de los que se divierten matando animales. También lo es de los que amamos la vida.

 

 

 

La magia del fuego

Enviado por: admin en Jueves, 18 Diciembre, 2008 - 02:05

Este mes de diciembre comienza el invierno y seguramente tendremos ocasión de disfrutar, bien en casa propia o ajena, de una agradable velada alrededor de un fuego de leña. Este elemento crea un ambiente particular, muchas veces nos vemos atraídos por el movimiento y sonido de las llamas de una forma especial y nos abstraemos de las personas que nos rodean mientras la memoria se activa. Entrar en una casa donde la chimenea se enciende habitualmente nos trae recuerdos a partir del olor que percibimos, no huelen lo mismo los lugares donde el fuego no se enciende habitualmente.

El recuerdo de las escenas vividas alrededor de un fuego es algo que las personas de este siglo vamos considerando como algo de un pasado ya lejano. Sin embargo ciertas fibras de nuestro interior se remueven cuando nos sentamos delante del fuego. Nuestros ancestros aprendieron a dominarlo y utilizarlo, elemento que tuvo un papel fundamental en el desarrollo y progresión de la especie humana. Los antropólogos nos explican como era aplicado para la defensa de las cuevas donde se refugiaban, pronto el hombre aprendió que los animales no se atrevían a atravesar las hogueras que ardían en su entrada. También calentaba, y esto facilitó la supervivencia en momentos donde las temperaturas eran bastante inferiores a las actuales, durante las diversas glaciaciones modernas. Su tercera aplicación fue en la alimentación, al inicio para asar la carne y algunos tubérculos y raíces, pero con la evolución técnica se crearon hornos, los más sencillos simplemente excavados en el suelo, que permitieron cocer el pan y otros alimentos.

Seguramente esta dependencia del fuego ha quedado grabada de forma indeleble en nuestros genes y podemos entender la magia y atracción que crea cuando nos acercamos a la hoguera junto a la tienda en la que pasaremos la noche. Las historias y leyendas que se han transmitido a lo largo de incontables generaciones se producían, en la mayoría de las ocasiones, junto al fuego. Los elementos de magia, superstición o brujería han tenido siempre el fuego presente.

Hoy en día la inmensa mayoría de los fuegos que encendemos en nuestros hogares tienen un propósito lúdico y decorativo, ya que la calefacción es parte integral de las comodidades modernas. Ocasionalmente lo utilizaremos para cocinar, carne o verduras a la brasa son las especialidades más populares.

Seguro que durante este invierno tendremos la oportunidad de escuchar el crepitar de la leña mientras las llamas saltan y se enroscan tratando de llamar nuestra atención. Dejarnos envolver por su misterio mientras los recuerdos afloran es una experiencia difícil de describir con palabras, hay que sentirla para poderlo entender. Los momentos vividos hace mucho tiempo se presentan de nuevo antes nosotros vívidamente, traídos por las llamas que iluminan esa parte de nuestro cerebro que parecía dormida. Cerrar los ojos y dejar que afluyan puede ser una experiencia que nos relaje y reconcilie con nosotros mismos.

Mi pequeña historia natural

 

¿Conocéis la cocina Occitana de Montaña?

Enviado por: admin en Miércoles, 02 Julio, 2008 - 11:24
¿Os gusta comer bien?
¿Conocéis la cocina Occitana de Montaña?

Ahora tenéis la oportunidad de saborearla, del 18 al 27 de julio se celebra la semana de la cocina occitana de montaña, con la participación de un total de 10 restaurantes, con diferentes propuestas de menús elaborados íntegramente con productos de la tierra.

El precio del menú (un primero, un segundo y un postre a elegir entre dos primeros y dos segundos), es de 22 € IVA incluido, vino a parte.

Los restaurantes participantes son los siguientes: Casa Irene, Esquiró, Husa Tuca, Batalla, Eth Suley, La Tartería, Es Racó de Na Kris, La Fonda D'En Pep, Era Lucana y Era Coquela

Si estáis pensando en pasar unos días en el Valle de Aran, decidís venir a nuestra casa y coincide con estas fechas, con mucho gusto os gestionaremos la reserva en el restaurante que elijáis, os ampliaremos la información que sea necesaria, y os obsequiaremos con un producto de la cocina occitana.



 

Teatro en Verano

Enviado por: admin en Viernes, 27 Junio, 2008 - 10:05

Si queréis disfrutar de la cultura durante vuestra estancia en el Valle de Aran, ahora podéis hacerlo, os presentamos las diferentes actuaciones que van a tener lugar en el marco del festival de verano

14 de agosto (jueves) A LAS FURTIVAS (Angel Pavlosky)

21 de agosto (jueves) TENGAMOS EL SEXO EN PAZ (Charo Lopez)

25 de agosto (lunes) 25 ANYS DE TRICICLE (Cia.Clownics)

30 de agosto (sábado) OCUME (Grupo A Capella – Recital)

7 de setiembre (domingo) UNA MALETA, DOS MALETAS, TRES MALETAS (Joan Pera)

Si decidís pasar unos días con nosotros y os apetece participar de estas actividades, poneros en contacto con nosotros y os gestionaremos la reserva de entradas, para que no tengáis otra preocupación que la de disfrutar de una buena velada

 

Temporada Primavera Verano 2008 en el Hotel mauberme. Salardú.

Enviado por: hotel_mauberme en Jueves, 18 Octubre, 2007 - 12:31
Foto: Petrina J Hughes;

Excursionismo, caminar y disfrutar

Se acerca el verano, la nieve va desapareciendo de las cumbres, los prados se han llenado de flores y los arroyos bajan a rebosar con el agua del deshielo. Es tiempo de engrasar las botas, llenar la mochila y coger el camino.

Muchas personas vienen al valle de Aran para recorrer los senderos durante esta época del año, con diferentes niveles y grados de conocimiento de la montaña, y siempre dispuestos a subir un poco más alto, llegar a ese lago que hace un par de años apenas vimos entre la bruma. Que satisfacción más completa el poder alcanzar una collada y divisar allá abajo el camino donde hemos dejado el coche. Las horas de esfuerzo nos parecen bien empleadas, las piernas se relajan y nos invade una sensación de calma y paz. Vivimos en un mundo en el que estamos acostumbrados a que las cosas se realizan con un ritmo atosigador, donde unos minutos pueden representar la diferencia entre el éxito y el fracaso en un negocio y donde la velocidad, tanto física para movernos como mental para responder a los retos del día a día, es la reina.

Al calzarnos las botas junto al camino, ajustar los tirantes de la mochila a la espalda y cubrirnos la cabeza con la gorra, en ese momento se produce el cambio de ánimo. A partir de este instante las piedras y los árboles van pasando poco a poco a nuestro lado, los sentidos se van despertando y escuchamos el rumor del torrente que baja por entre los árboles. Apenas habremos caminado unos cientos de metros y ya el pulso se habrá acelerado, la respiración acompasada al ritmo de nuestro caminar y el sudor humedeciendo la piel.

Es conveniente ir parando con cualquier excusa, un pájaro que sale volando de un recodo, una planta que no habíamos visto todavía o una perspectiva de la montaña que vamos conquistando. El caminante no tiene un horario fijo para llegar arriba, disfruta de las sensaciones que van asaltándole durante la ascensión y encuentra satisfacción en el ejercicio físico. Es claro que cuesta ir subiendo nuestro peso, que sentimos como el organismo se queja por la falta de costumbre y que en algunos momentos nos asalta la duda de si el esfuerzo vale la pena. Hay que perseverar, no hay recompensa tan profunda como aquella que se produce al sentirnos protagonistas de nuestros actos.

Parodiando al sabio podríamos decir que el caminar nos hace libres, y yo añadiría que caminar por la montaña añade a esta libertad del ser humano una dimensión casi espiritual. Llevamos en nuestros genes la admiración y quizás el miedo de nuestros antepasados a las montañas, no podemos olvidar que muchas cumbres en el mundo han sido consideradas como lugares mágicos o de culto.

Una vez alcanzado el lugar al que nuestras piernas nos hayan permitido llegar hay que tener tiempo para disfrutar del paisaje, recuperar fuerzas con alguno de los alimentos que hemos traído en la mochila y dejar volar la vista a nuestro alrededor. Allá abajo se han quedado las prisas de la vida diaria, los ruidos de la civilización y hasta alguno de nuestros problemas que, vistos desde aquí, ya no parecen tan graves. Aprender a caminar para aprender a vivir, es una de las cosas que podemos aprender durante estos próximos meses de verano en el valle de Aran.